Financiamiento detona el desarrollo PyME

 En cuatro años ha derramado apoyos crediticios por más de 315 mil millones de pesos

El financiamiento a la Micro, Pequeña y Mediana Empresa es una estrategia acertada del Gobierno Federal que impulsa a través de la Secretaría de Economía (SE), el cual se ubica ya en el 25 por ciento del Producto Interno Bruto. Este se ve fortalecido por el entorno macroeconómico estable del país y tiene expectativas de seguir creciendo.

La SE ha desarrollado una estrategia integral que acerca opciones de apoyo financiero a los empresarios, mediante diversos programas asociados al Fondo PyME, al Fideicomiso México Emprende y al Sistema Nacional de Garantías.

En cuatro años de la estrategia hacia este sector empresarial, la SE ha generado una derrama crediticia de 315 mil 819 millones de pesos, reflejados en la entrega de apoyos a 374 mil 853 MiPyMES, cuya consecuencia ha sido la conservación de 4 millones 912 mil 908 empleos y la generación de 187 mil 427 empleos.

Tal financiamiento se traduce en desarrollo y crecimiento de las MiPyMES, un factor esencial, si se considera que de estas unidades económicas surge el 73 por ciento de los empleos formales.

Pero tal estrategia no es producto de la casualidad, como afirmó Emilio Illanes, profesor de la Universidad Anáhuac, quien aseguró que desde hace algunos años México ha vivido un cambio en la manera de ver a los empresarios: “Ahora los negocios son vistos como un proyecto de vida, así como un motor del desarrollo nacional”.

Explicó: “Hasta hace poco no existía una Subsecretaría dedicada al apoyo de las Mi-PyMES. Hoy los empresarios cuentan con esta entidad y son reconocidos como generadores de empleo”.

 

ACELERADOR A FONDO

Tal transformación ha provocado que las MiPyMES mexicanas atraviesen por un momento en el que su principal necesidad ya no es mantenerse en el mercado, sino seguir con su desarrollo. Y en la mayoría de los casos la llave para lograrlo es obtener financiamiento para costear el crecimiento y renovación del negocio momento en el que su principal necesidad ya no es mantenerse en el mercado, sino seguir con su desarrollo. Y en la mayoría de los casos la llave para lograrlo es obtener financiamiento para costear el crecimiento y renovación del negocio.

“Muchas empresas se ubican de manera transitoria en la categoría micro o pequeña, pues están en crecimiento, un proceso que sólo se puede impulsar a través del crédito y que es necesario considerarlo como un acelerador de negocios”, dijo Jorge Schaar, socio de Asesoría Financiera de Deloitte México.

¿Por qué? Porque el acceso al financiamiento provoca que las empresas desarrollen “mejores prácticas administrativas y nuevas maneras de reportar su información financiera”, lo que implica una mayor disciplina y un compromiso con su negocio que abren las puertas a financiamientos de mayor magnitud.

En este sentido, destacan los programas Mercado de Deuda, el Nacional de Microempresas y la vertiente de transferencia de modelo del Programa Nacional de Franquicias, entre otras propuestas de la Subsecretaría para la Pequeña y Mediana Empresa (SPyME), las que son orientadas a firmas en crecimiento.

“Muchas empresas se ubican de manera transitoria en la categoría micro o pequeña, pues están en crecimiento, un proceso que sólo se puede impulsar a través del crédito y que es necesario considerarlo como un acelerador de negocios”, dijo Jorge Schaar, socio de Asesoría Financiera de Deloitte México.

¿Por qué? Porque el acceso al financiamiento provoca que las empresas desarrollen “mejores prácticas administrativas y nuevas maneras de reportar su información financiera”, lo que implica una mayor disciplina y un compromiso con su negocio que abren las puertas a financiamientos de mayor magnitud.

En este sentido, destacan los programas Mercado de Deuda, el Nacional de Microempresas y la vertiente de transferencia de modelo del Programa Nacional de Franquicias, entre otras propuestas de la Subsecretaría para la Pequeña y Mediana Empresa (SPyME), las que son orientadas a firmas en crecimiento.

 

CON HAMBRE DE ÉXITO

Emprendedores son el otro sector que se ha visto beneficiado por las iniciativas de la SPyME, pues como lo indica Luis Antonio Márquez, director general de la Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap), cada año en México se gradúan miles de jóvenes universitarios que ingresan al mercado laboral con aspiraciones empresariales.

“Estos jóvenes tienen dos vías principales para financiar el inicio de sus negocios: el capital o la deuda. En ambos casos se han desarrollado iniciativas que facilitan el crecimiento a las nacientes empresas, como los ángeles inversionistas”, destacó el directivo de Amexcap.

Hizo especial referencia al Programa Piloto de Financiamiento a Emprendedores a través de la banca comercial. Se trata de una iniciativa pionera que representa un acierto del Gobierno Federal, pues incluye a los bancosen este proceso, ya que estadísticamente son la segunda fuente de financiamiento para el emprendedor, superados sólo por el de los proveedores.

 

CADENA DE VALOR

Según los expertos, las iniciativas que giran en torno del tema del financiamiento se complementan con otras acciones emprendidas por el Gobierno Federal como el Sistema Nacional de Incubadoras de Empresas, las aceleradoras de negocio y el fomento de la vinculación con las universidades para desarrollar una visión emprendedora en los futuros profesionales.

 En síntesis, la SPyME ha creado una cadena de valor que apoya el emprendedurismo en México y que combina financiamiento con la educación empresarial.

 

Fuente: Boletin Mexico Emprende

 

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