Hola a todos, aqui les paso un buen artículo del Sr. Gustavo Velasco Amador…

El exceso de trabajo no es privativo de los grandes corporativos multinacionales, a las pequeñas empresas, les afecta de sobremanera las sobrecargas de trabajo, dejando escuchar constantemente su queja de que las horas de un solo día, no son suficientes para despejar el trabajo.

NO IMPORTA EL TAMAÑO DE SU EMPRESA O NEGOCIO, DELEGUE EFICIENTEMENTE

No obstante, este problema pudiera remediarse con una delegación adecuada.

Sin embargo, el concepto de DELEGACIÓN, no ha podido, hasta la fecha, sacudirse totalmente algunas acepciones negativas, tales como:

“Delegar es hacer que otros hagan mi trabajo”

“Delegar es quitarme la responsabilidad”

“Delegar es perder el control”

“Delegar implica cambio y mi sistema es el único que funciona “

“Delegar es darles armas para que me reemplacen”

Estos y otros errores generalizados, son los impedimentos más comunes que encontramos en la administración de las organizaciones de cualquier tipo y tamaño. Por tal es importante insistir en:

Las bondades del delegar, tanto para el líder, el empleado y la empresa, la relación inmediata es con la productividad y el mejor aprovechamiento del tiempo:

Tiempo para hacer más. Un gerente que delega efectivamente, logra incrementar su productividad. Mediante una eficiente delegación, distribución y seguimiento de las cargas de trabajo, un administrador puede organizar sus recursos humanos, materiales y financieros y lograr más resultados.

Tiempo para dirigir. La delegación da al directivo la oportunidad de ejercer un liderazgo eficiente, como ejemplo: La planeación, planear nuevos negocios, mejor seguimiento, monitoreo del desarrollo del personal y lidiar con la problemática que se presente. Oportunidad de crear una cultura organizacional con sustento humano y visión de desarrollo integral del individuo.
• Desarrollo de equipos efectivos de trabajo. La práctica continua de la delegación nos permite crear cuadros mejor preparados y que representan grupos de mejora continua, ya que el delegar fortalece la motivación del trabajador y compromete a mantener al alza los estándares de calidad.
Desarrollo de habilidades de los trabajadores. Los dirigentes que no delegan, impiden a sus empleados la posibilidad de desarrollar habilidades y responsabilidades; puesto que los empleados son capaces de realizar tareas que aún no han aprendido, ganando experiencia y posibilidades de crecimiento, la posibilidad de aceptar más retos y un ambiente que le provoque a ser mejores.

Cultura Organizacional. Una adecuada delegación, estimula al empleado a participar más en su trabajo. Conforme se “pone la camiseta” el trabajador, el directivo ve como su empresa pasa de ser un “changarro” a una empresa competitiva.
• Mayor productividad. Hacer mejor uso de los recursos. La delegación también provee de un ambiente adecuado para que los empelados aporten nuevas ideas a favor del mejoramiento del flujo y operaciones en el lugar de trabajo.

• Oportunidad en las decisiones. Una organización responde mejor a los retos en un ambiente donde los individuos están más cerca de los problemas y toman decisiones para resolver esos problemas.
• Flexibilidad de operación. Una efectiva delegación capacita a varias personas en el desarrollo de las mismas tareas. Como resultado de esto, cuando alguno se ausenta o cuando la crisis requiere del apoyo de otros con funciones que regularmente no son parte de su trabajo, varios trabajadores estarán ya familiarizados con las tareas.

Puntos clave a delegar:

1. Decidir qué delegar y qué no.

• El trabajo que puede ser manejado adecuadamente por su trabajadores;

• Toda la información necesaria para la toma de decisiones que debe estar disponible para el trabajador en quien se delegarán las tareas;

• Las tareas que involucran más detalles operativos que aspectos de planeación o de organización;

• Las tareas que no requieren habilidades únicas inherentes a la posición del directivo, o en su caso, dueño de la empresa.

2. En quién delegar.

Obviamente, la habilidad de delegar estará dominada por el tamaño y la calidad de la fuerza de trabajo en cualquier momento. Sin embargo, tres factores son de primordial importancia cuando seleccione a la persona correcta para una asignación:
• Sus habilidades

• Sus intereses

• La carga de trabajo

3. Comunicación efectiva.

Puntualice qué es lo que está delegando y suministre la información para que pueda asumir la tarea. Transmita las indicaciones por escrito, para evitar sorpresas negativas. Tome en cuenta que una nueva asistencia, involucra varios pasos, que no necesariamente, quedan totalmente claros en una primera dilucidación.

4. Evaluación

Desde un principio deje en claro todos los requerimientos, tales como: tiempo, formato, calidad, costos, equipo disponible, personal involucrado, reportes de avances y demás.

5. Reconocimiento

Los resultados que son reconocidos, son repetidos, dar reconocimiento es contribuir al desarrollo de la persona.

De otra manera, sería como jugar sin llevar las anotaciones, lo que al final no es motivante.

No sobra decir que una adecuada delegación no ésta exenta de riesgos, errores, y dolores de cabeza propios de la aventura misma que significa hacer empresa; sin embargo, la recompensa de una eficiente administración en el delegar, nos proporcionará la competitividad que hace la diferencia entre una empresa exitosa y una que se conforma con sobrevivir o como se conoce en el lenguaje coloquial, “irla pasando”.

 
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