Capitalización delgada o insuficiente

Las empresas toman decisiones sobre el tipo de financiamiento o apalancamiento que usaran para su objeto social, económico y financiero dentro del que se encuentra el giro negocio.

El tipo de apalancamiento que recurra la empresa podrá darse mediante un tercero, es decir, por endeudamiento con el fin de obtener recursos, para los cuales, deberán tener en consideración factores económicos y financieros tanto del negocio como del país de residencia.

Las empresas recurren al financiamiento a través de recursos propios, con recursos obtenidos a través de préstamo, endeudamiento o apalancamiento que incide de manera distinta en la carga impositiva de la sociedad, esto es, incide a la persona que obtiene el préstamo como al sujeto que aporta el mismo.

La ley del impuesto sobre la renta (LISR),  establece que la empresa que recibe el préstamo podrá disminuir de su base gravable los intereses pagados al deudor y en consecuencia el impuesto corporativo será menor a razón de que se cumplan las disposiciones establecidos en la citada Ley.

En los casos cuando el sobre endeudamiento o apalancamiento excesivo que adquiere la empresa se da entre empresas residentes en la misma jurisdicción los intereses generados a su cargo serán deducibles y la contra partida considerara los intereses como un ingreso acumulable para efectos del ISR. El problema se presenta cuando las empresas que intervienen en el apalancamiento tienen las mismas características de ser partes relacionadas, pero a su vez son residentes en jurisdicciones distintas, es en el ámbito internacional donde se da mayor importancia a la regulación de la práctica de apalancamiento u otorgamiento de préstamos entre partes relacionadas.

Los estados han puesto en marcha reglas de capitalización delgada o insuficiente con el fin de regular el sobre endeudamiento de las empresas con capitales prestados de sus partes relacionadas residentes en el extranjero con la finalidad de prevenir un quebranto recaudatorio, siendo la norma más común aquella que impone una limitación a la deducción de los intereses generados por capitales otorgados en préstamo por sus partes relacionadas residentes en el extranjero, cuando las deudas superan en determinada proporción el capital del contribuyente.

Podemos decir que las reglas de capitalización delgada o subcapitalización, impiden al contribuyente deducir los intereses generados por los préstamos contraídos con sus partes relacionadas residentes en el extranjero cuando estos exceden el límite permitido, esto para no permitir a las empresas que utilicen operaciones de apalancamiento donde los intereses pagados no son más que un dividendo disfrazado como un instrumentos para reducir la base gravable, reducir las utilidades y pérdidas fiscales de una parte relacionada.

La OCDE desde el año de 1961 ha luchado por construir y establecer reglas internacionales que regulen a sus países miembros en operaciones internacionales. La OCDE usa como principal instrumento el Modelo Convenio sobre la Renta y el Patrimonio el cual fue publicado en 1963 por primera vez, posteriormente en el año de 1977 fue revisado para finalmente 1992 corregido. El convenio continuo en constantes revisiones para adaptarlo a la realidad actual así es como ha sufrido diversas actualizaciones en 1994, 1995, 1997, 2000, 2003, 2005, 2008, 2010, y en 2017.

El artículo 94 del modelo convenio de la OCDE consagra el principio de plena competencia o arms`s lenght principle el cual contiene los principios comunes según los cuales los estados pueden aplicar sus normas tributarias para corregir las utilidades, estas correcciones hechas por un estado sobre una empresa deberán ser aceptadas por el otro estado residente del otro sujeto involucrado en la operación y de manera que no implique una doble tributación en ambos estados.

El 26 de noviembre de 1986 el conceso de la OCDE aprobó el texto nombredo “Thin Capitalitatin” con el cual se dieron a conocer y se establecieron los criterios con relación al tema de subcapitalización el cual se entiende como el sobre endeudamiento que adquiere una empresa con su parte relacionada por concepto de préstamo en cuanto al capital a determinada proporción o porcentaje, en 1987 el texto cobro vigencia por la vinculación que genera la subcapitalización con las disposiciones de Precios de Transferencia.

Las reglas de capitalización delgada o insuficiente son emitidas por la OCDE como una medida precautoria dado que las empresas aprovechan el costo financiero de sus apalancamientos con su parte relacionada con la finalidad de reducir la base gravable y con ello la disminución del pago de contribuciones en su país de residencia, el contribuyente tiene el derecho a demostrar que sus operaciones de apalancamiento o endeudamiento con su parte relacionada cumple con el principio de plena competencia o arm`s lenght principle con base en artículo 9 del Modelo Convenio de la OCDE.

El derecho tributario internacional ha plasmado soluciones legislativas para hacer frente a estas formas de planificación fiscal internacional mediante reglas de precios de transferencia y reglas de subcapitalización o capitalización delgada, se debe tomar en cuenta que para transferir la base imponible de un estado a otro es distinto en cada caso sin dejar de reconocer que trae como consecuencia los mismos resultados.

En la subcapitalización se simula una operación de financiamiento de una empresa como si fuese un recurso ajeno que han de ser pagados con intereses a cargo, pero en realidad, se trata de una aportación de capital que se debió llevar con cargo a resultados en forma de dividendo el cual no podría deducirse fiscalmente de la base gravable que en caso de que sea derivado de un pago a residente en el extranjero deberá aplicarse una tasa de retención del 10%, mientras que en los Precios de Transferencia se trata del precio fijado por encima del que se hubieran pactado entre partes independientes.

En el documento “Thin Capitalitation” se reconoce que existen dos métodos para evitar la práctica de la capitalización delgada o subcapitalización; subjetivos y objetivos:

I. Método Subjetivo: se aplica con el fin de determinar caso por caso si la operación de subcapitalización que según las circunstancias que en la misma ocurren son ciertas.

II. Método objetivo: consiste en una fórmula de aplicación de ratios o coeficientes de endeudamiento en relación con el capital propio, de esta forma, los prestamos cuya ratio o coeficiente exceda el establecido se considerarán capital propio.

Los países miembros de la OCDE y algunos países europeos no miembros a la organización establecen límites a los intereses deducibles de dichos prestamos de los otorgados por partes relacionadas que se generan para efectos del ISR, se tiene que tomar en cuenta la asociación Deuda-Capital, pero, permitiendo a las partes comprobar que los valores de sus operaciones se dieron en condiciones e iguales a aquellas que se hubieren pactado con partes independientes.

Externando lo anterior quedamos a sus órdenes, para cualquier aclaración o duda respecto de lo establecido en este documento.

LOS ESPERAMOS EN LA SEGUNDA PARTE DE ESTE TEMA

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