COMO ES ESO

El trabajo digno entre otras características es aquel que recibe una capacitación permanente con el objeto de que se incremente la productividad en tu empresa y claro los beneficios son para todos, es decir, el trabajador obtiene mayores conocimientos y técnicas que ayudan en su desempeño diario, hay mayor eficiencia y tu como patrón cuentas con un experto en tu equipo de trabajo que será mas competitivo.

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Aparte de esto es una obligación que debes proporcionar a tus colaboradores, este es el trato que le debes de dar y no solo el de empleado ni mucho menos subordinado. Están constreñidos a recibirla para elevar su nivel de vida, competencia laboral y rendimiento, esto lo puedes constatar en el artículo 132 fracción XV de la Ley Federal del Trabajo (LFT).

Es importante que se imparta durante las horas de la jornada laboral, pero en ocasiones y por atender a la naturaleza de los servicio y cuando se convenga de otra manera, no menos importante es desarrollar los planes y programas que tenga la empresa para esos fines.

ES O NO ES DEDUCIBLE

Bueno lo que nos trae por aquí, es que esto le cuesta estimado empresario, tiene que desembolsar dinero para que sus colaboradores esten bien capacitados, el asunto, es que muchos lo ven como dinero tirado a la basura, pero aquí les resolvemos la duda si lo pueden deducir para el Impuesto sobre la Renta (ISR).

LOS REQUISITOS

Claro que es completamente deducible, pero debe tener en cuenta los requisitos que nos marca la ley, el principal es que sea “estrictamente indispensable para los fines de la actividad del contribuyente” (Art 27 fracc. I de la LISR).

La capacitación es un deber de usted como patrón y no debe sujetarse a su voluntad, se trata de un concepto rigurosamente necesario para la obtención de los ingresos, estando relacionado por supuesto con el giro del negocio, que de no proporcionarse, disminuir, suspender u obstacularse, puede ser objeto de demandas por parte del trabajador y si tienen sindicatos la cosa se pone peor.

De lo anterior se desprende, que el concepto de capacitación es una deducción autorizada, aunque no se mencione expresamente en el artículo 25 de la LISR, ya que es enunciativa más no limitativa, pero es necesario que esté vinculada con el objeto social de la compañía.

Otra requisito importante es que debe estar registrado en la contabilidad y amparado con el comprobante correspondiente emitido por la institución que la impartió y contemplarse en el plan o programa de capacitación de la empresa y para darle mayor refuerzo que le dejen constancia  expedida al trabajador para dejar la evidencia que se llevó a cabo.

¿Ya tienes tus planes y programas de capacitación para este año?

Te ayudamos con eso, contactanos!

 

Saludos

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