En México sólo el 13% del crédito de la banca comercial se destina a la micro, pequeña y mediana empresa (MiPyme), según datos de la Asociación de Bancos de México (ABM). Pero hoy existen oportunidades reales, tanto para los emprendedores como para los pequeños empresarios. Los requisitos para obtener los préstamos se han reducido y varían de acuerdo a la entidad bancaria, al monto solicitado y al flujo monetario del negocio para el que se solicita.

En algunos casos basta con llenar una solicitud, presentar una identificación oficial, no tener experiencia negativa en el Buró de Crédito y contar con una cuenta personal en el banco al que se pide el apoyo. Incluso, ya existe la opción para solicitar un financiamiento para aquellos negocios que aún no cuentan con cédula fiscal.

Opciones para emprendedores

Las entidades bancarias ofrecen créditos desde $10,000 hasta $10 millones, dependiendo de las necesidades de cada empresa y de su capacidad de pago. Además, existe un producto específico para los emprendedores que se lanzó en marzo pasado bajo el Programa de Financiamiento al Emprendedor.
Éste opera en forma de piloto en cuatro instituciones: BBVA Bancomer, Banorte, HSBC y Santander. Otorga crédito a quienes tienen un proyecto de negocio y están a punto de concluir su proceso de incubación en el Tecnológico de Monterrey o en el Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Los montos son hasta por $500,000 para negocios del tipo tradicional y de tecnología intermedia, y de hasta por $1.5 millones para empresas de alta tecnología. Los fondos pueden destinarse al desarrollo de un prototipo comercial; adquisición de maquinaria y equipo; inversiones para lanzar un producto al mercado; adaptación, ampliación y remodelación; registro de patentes y capital de trabajo para la operación del negocio.

Rafael Frías, director del segmento de Negocios Pyme de BBVA Bancomer, señala que las necesidades del emprendedor son de capital de riesgo para echar a andar el proyecto productivo. Por eso, se puso en marcha el piloto, que cuenta con el respaldo de un fondo de $50 millones de la Secretaría de Economía (SE) y recursos por parte de Nacional Financiera (Nafin).

La recomendación para quien inicia un nuevo negocio es adquirir un crédito de mediano o largo plazo. “De cuatro o cinco años es el promedio en el cual los emprendedores pueden comenzar a generar los flujos suficientes para pagar el préstamo”, considera el directivo.
Es por ello que este financiamiento podrá pagarse a plazos que van de uno hasta cuatro años, con una tasa fija del 12%. Durante los primeros dos años, la garantía del fondo cubrirá el 100% del monto del crédito y después de este periodo, se reducirá a 25 por ciento.

Financiamiento para MiPymes

Para quienes no cumplan con los requisitos para acceder al Programa de Financiamiento al Emprendedor, pero cuenten con un proyecto o negocio en marcha, el consejo es adquirir un crédito del tipo comercial. Esta opción permitirá a los empresarios obtener descuentos de hasta 15% por pronto pago. El monto es mayor al 8% que generalmente otorgan los proveedores, con quienes se financian el 33% de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes) mexicanas.

El reto sigue siendo incrementar el acceso de los negocios de menor tamaño a la banca comercial. Asimismo, fomentar la migración del efectivo y cheques a los pagos electrónicos, para aumentar el acceso al crédito, la eficiencia en el manejo del tiempo y flujo de caja.
Eduardo Viniegra, subdirector de Productos Comerciales de Visa México, indica que la edición más reciente del estudio Perspectivas de las Pymes en América Latina, arrojó que el acceso al crédito por parte del sector es mínimo. Tan sólo el 14% de los 4.8 millones de MiPymes que hay en el país cuenta con financiamiento.

La Secretaría de Economía identifica que las MiPymes requieren montos promedio de $50,000 hasta $100,000 mensuales para satisfacer necesidades de capital de trabajo. El problema es que no tienen una contabilidad estructurada, por lo que muchas veces el dueño utiliza su propia tarjeta para costear los gastos de su compañía.

Como empresario, es mejor usar líneas de préstamo para negocio, que pagar con crédito personal. Toma en cuenta que además de separar tus gastos de los de su empresa, las tasas de interés son menores. Adicionalmente, existen plazos de renovación y límites especiales que no se encuentran en las tarjetas personales, explica Viniegra.
 “Cada producto de crédito está diseñado para satisfacer necesidades específicas”, advierte por su parte José Manuel Zacate, director de Productos Empresariales de MasterCard México y Centroamérica. “Los empresarios deben estar conscientes que al hacer uso de un producto crediticio incorrecto pueden disminuir brutalmente su flujo y liquidez”, advierte. Por ejemplo, comenta que el Costo Anual Total (CAT) de una tarjeta clásica personal es del 48%, mientras que el de una para Pymes es de 17.11% en promedio.

Aunque los costos son más bajos, tan sólo el 3% de los dueños de MiPymes tiene una tarjeta de crédito empresarial. Y no sólo eso, en muchos casos se ha identificado que los pequeños empresarios usan varias tarjetas personales en vez de tramitar una línea de crédito adecuada para su negocio.

Más que una tarjeta de crédito

Pero la inclusión financiera va mucho más allá del tema crediticio, dice el directivo de MasterCard. Se trata del primer paso, aunque la finalidad debe ser “entregar servicios de calidad y de segunda generación –como banca electrónica, pago móvil y seguros–, para lograr que el efectivo ya no sea la principal forma de pago”.

En tanto que Alejandro Macías, subdirector de Crédito para Pymes de Banamex, considera que la banca también debe facilitar la administración del negocio. “Encontramos que al pequeño empresario le cuesta trabajo conciliar y administrar las cuentas. Asimismo, hay una queja constante por las comisiones”, explica.
Por ello, la institución que representa lanzó en 2007 el Paquete Pyme, que incluye el uso de una cuenta de cheques, banca electrónica, dispersión de nómina, opciones de inversión y dos tarjetas para la administración de la empresa. Y si el negocio suma más de 25 empleados que cuentan con prestaciones, el paquete no tiene costo.

Ahora bien, si se contrata ese paquete y la empresa solicita un crédito, las comisiones por apertura son bonificadas, y en caso de requerirse una Terminal Punto de Venta (TPV) la institución otorga condiciones preferenciales.

Pero dado que en el país hay registradas 880,000 personas físicas con actividad empresarial, en octubre del año pasado Banamex lanzó un paquete de servicios.

Fuente: Entrepreneur

 

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